El Titanic navega de nuevo.




El centenario del hundimiento del Titanic me viene de perlas para retomar este nuestro blog. La verdad es que en los últimos meses lo había abandonado al ostracismo literario. Así que regreso, sin fuerzas renovadas, sin entusiasmo nuevo, sin un mensaje esclarecedor, sin una verdad ontológica, sin nada más que las letras, puestas una tras otra.

A tiempo pasado es fácil analizar lo ocurrido, tomar las huellas del crimen, hacerse una idea de los errores y las faltas, los aciertos con que uno desmenuza la tierra en que sembrará el futuro. En estos meses pasado me centré en dos cosas: no morir, espiritualmente hablando, y acabar mi próxima novela.

Respecto a la muerte, qué puedo decir si ya lo dijo todo Pavese. Repasen las entradas anteriores si quieren hacerse una idea de cómo me siento cuando el trabajo remunerado interfiere en mis labores literarias. El viaje de Frodo hacia los fuegos eternos de Mordor no es nada comparado con mi estado de ánimo cuando suena el despertador. Sí, lo sé, soy un exagerado, pero no me canso de repetir, ¿qué importa la realidad cuando los sentimientos sobre la percepción de la realidad son los que determinan nuestro día a día? Así que, esa era la muerte espiritual, la física es más silenciosa y, sobretodo, paciente.

Mi próxima novela. Desde hace años, una idea recurrente revoloteaba en torno a mis desvelos. Yo quería escribir una historia dentro de una historia, de hecho, quería escribir muchas historias que coincidiesen en el tiempo con un gran suceso popular. Me atraía la épica de los hechos históricos que, debido a su repercusión, imprimen su huella en el imaginario colectivo. Y desde niño, tenía claro cuál sería la chispa que encendería esta fogata. Resulta algo de los más incómodo, llevar a cuestas la necesidad de escribir un libro. Digamos que esta novela germinó incluso antes de saber que era escritor.

Sin embargo, había que dar cuerpo y fondo a la idea, qué digo, a la intuición que debería convertirse en idea. A veces uno se devana los sesos, recreando una historia, buscando tramas y argumentos, arquetipos, y luego resulta que la ficción estaba ahí, esperando agazapada. Son las historias las que nos eligen a nosotros, después hay que estar a la altura y ser una buena pareja de baile. Así que me puse a divagar sobre lo que merecía mi novela.

Más madera, es la guerra...

Personalmente creo que la novela es la mayor y más perfecta expresión artística. En sus páginas, el autor trata de atrapar la realidad, con todas sus consecuencias. Encerrar, entre cubiertas encuadernadas, una porción del mundo. Y con ese pensamiento me puse a diseñar los planos que debían poner la arquitectura y después la fachada de tal obra. ¿Qué es la realidad? ¿Acaso no es cierto que lo real son infinitos puntos de vista que puestos de acuerdo forman un puzzle incomprensible? Lo real escapa no sólo del entendimiento humano, sino también de su ángulo de visión. Lo real es tan subjetivo que no existe.

Con este planteamiento me demostré, por si no lo tenía claro a estas alturas, que lo fantástico y lo real son, exactamente, la misma cosa. La pregunta, ¿qué es lo real? me empujaba a infinitas posibilidades en lo literario. Escribiré una novela en que lo real y lo fantástico compartan el espacio y el tiempo, me dije. Y además, la estructuraré de la misma forma en que la realidad se estructura: fragmentada, rota, parcial.

Unos cuantos meses después, algunos más de los esperados; con las lágrimas y el sudor y la sangre y el miedo al fallo, por dentro; he escrito el libro que me persiguió de la mano de mi sombra. ¿Qué puede ocurrir ahora? Eso no lo sabe nadie. Después de la siembra, llega la espera. Así que me sentaré con los pies en alto mientras espero que mi huerto germine.

7 comentarios:

Alex on 12/4/12 14:13 dijo...

Cada vez que terminamos un libro es un éxito, porque solo nosotros sabemos el esfuerzo y las horas que le hemos dedicado, así que: Enhorabuena.

Velkar on 12/4/12 15:08 dijo...

Bravo!!!!! Pero podías tirarte el rollo y contar un poquito más, tron, jaja. Un abrazo y enhorabuena!!!!

Guillem López on 13/4/12 17:43 dijo...

Gracias! Secreto total... más adelante desvelaré cositas ;-)
Un abrazo a ambos!

Luisa on 14/4/12 9:18 dijo...

Guillem, enhorabuena por terminar esa novela.

Te deseo lo mejor para ese huerto tuyo al que sin duda vigilas como un hacedor paciente, a la expectativa de que surjan los primeros rebrotes. La semilla es buena, luego la cosecha se augura abundante y con los generosos dones de la tierra que los vio nacer.

Un abrazo.

Ramón Ramos on 16/4/12 9:17 dijo...

Te mando un saludo Guillem. Yo he acabado hace pocos meses las 2ª parte de "la era del cometa" y sé la mezcla de sensaciones que se acumulan cuando pones el punto y final. Y sobre todo la incertidumbre de lo que pasará después con ese libro. Así que te deseo lo mejor.
Ramón

Guillem López on 21/4/12 10:12 dijo...

Gracias Luisa. Qué poético suena eso :-D
Espero traeros buenas noticas en los próximos meses.
Un abrazo!

Guillem López on 21/4/12 10:13 dijo...

Muchas gracias, Ramón. Yo también te deseo lo mejor con La era del cometa, sin duda lo mereces.
Un abrazo!

 

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