Salto al vacío


Salto base, salto adelante, salto al vacío, salto de fe. Quizá no hay más definiciones para los actos obligados por la determinación. Pero, ¿es la determinación un engaño, una quimera, un lugar común del que es imposible deshacerse por mucho que intente hundir los pies en el suelo?

La literatura es una putada. El escritor está jodido desde que pone la primera palabra de ese relato, novela, obrita corta, poema retriste y dolido. Porque cada paso es un tropezón, aunque a veces se confunda con un salto, las zancadillas con empujones, el mundo que observa con un muro impertérrito a los esfuerzos y desvelos de la soledad autoimpuesta. Son las cadenas de la comidilla inconsciente, la fe que cuesta perder, el vano intento de ser lo que el ego dicta, lo que uno desea, aunque sea imposible. La meta no se alcanza en vida, eso es lo único cierto. Por mucho que uno lo intente, no hay otra meta que sentirse satisfecho al final del día, cuando uno apaga el procesador de texto y siente que podría hacerlo mejor, que muchos otros lo hacen mejor.

Por eso es que el escritor se lanza al vacío una vez más. He puesto mucha fe en mi próxima novela. Mucha fe de la vieja, de la que uno lleva tatuada sobre las cicatrices y los desengaños; la clase de consejo que uno no daría a otro que no fuese enemigo; el tropiezo establecido por decreto; la valentía que obliga a sacar pecho -un pecho desplumado, huesudo, roto y mal curado- una vez más y lanzarse a la batalla.

Hay que vivir de las letras o vivir con ellas a cuestas. Es algo inevitable.

Por eso, a partir de mañana, salto al vacío y abandono mi trabajo remunerado en pos de un tesoro bajo mi teclado. Buscaré bajo la X.

Vivir de los royaltis de mis obras resulta un espejismo que deja sediento incluso al anacoreta más pintado, y yo, desde hace años, vivo pintando en las paredes de cuevas las sombras de mis sueños, las pesadillas que hechas palabras aparecen en mis libros.
Llegará el futuro. Llegará. Y como dijo Pavese, "vendrá la muerte y tendrá tu rostro". Siempre me gustó ese poema. Tal vez porque cuanto más escribo más desnudo la verdad de la literatura, la verdad de la mentira.

No hay otra meta que no sea esta. Aquí y ahora.

6 comentarios:

MIGUEL ANGEL on 27/05/12 17:17 dijo...

Mucha suerte Guillem. Si esos saltos al vacio no se habrían creado joyas de la literatura que llenaron los corazones de los lectores.

Supongo que tu proxima obra no sigue "Leyenda de una era" y habrá que esperar al 3er libro ¿no?

En cualquier caso has demostrado con creces tu valía como escritor, oajlá el mercado te dé su beneplácito.

Un abrazote

MIGUEL ANGEL

Javier Maldonado Quiroga on 27/05/12 18:44 dijo...

Estimado Guillem, no nos conocemos, pero a veces me paso por tu blog. Me agrada mucho leer tus reflexiones pues me siento muy identificado con ellas. Yo también soy un escritor (aunque novel, sin nada publicado hasta el momento), aunque me inclino más por la fantasía gótica y el terror. También tengo un trabajo de tiempo completo (soy psicólogo) y me cuestiono día a día si vale la pena lo que hago. Escribir, para mi, se ha vuelto algo más que un simple pasatiempo. Creo que puedo ser algo más que un aficionado. Desde Chile te deseo todo el éxito del mundo, sinceramente. Hay que tener agallas para tomar las decisiones que tu tomas. Hay que creer en uno mismo, y tu lo haces. Espero tener algún día tu coraje.

Saludos.

Alex on 27/05/12 21:45 dijo...

Eres un tío muy valiente. Te deseo mucha suerte, si por el camino te da vértigo, por aquí estamos los que te conocemos. Un abrazo.

Jack Aubrey dijo...

Guillem, estás sobradamente preparado para dedicarte a esto en exclusiva y vivir de ello sin apreturas. Mi padre y yo seguiremos tu viaje, acompañándote a través de la lectura de tus novelas. Estamos disfrutando mucho con Leyenda de una Era y esperamos seguir haciéndolo en un futuro con muchas más de tus creaciones.

Juan on 03/06/12 13:16 dijo...

Hola Guillem

Mucha suerte en ese salto al vacío. Yo di uno parecido, aunque con red, cuando me metí en la Economía Social que, básicamente, es autoempleo con principios. Mi caso fue que llevaba mucho tiempo trabajando, pero sin dar de alta o con becas y acabé por plantarme y pagarme mi propia Seguridad Social.

Así que mucho ánimo. Los inicios serán muy complicados y tardarás muchísimos años en tener un sueldo más o menos decente. Pero valdrá la pena.

Un saludo.

Juan.

Mauro Hinojosa Alcántara on 15/06/12 13:40 dijo...

Extraordinario esfuerzo de voluntad que merece ser recompensado, Guillem. Yo aportaré mi humilde grano de arena haciéndome con ambos libros y los que vengan, porque la tetralogía-por-ser me ha enganchado (sí, los temporales son confusos, el primer libro me lo dejó un amigo. Ahora, una vez leído, voy a comprarlo. Quién dijo pirateo).

Saludos.

 

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